Entrevista al Dr. Marco Tulio Nuñez
He aquí algunos extractos de la entrevista publicada en el Boletín de la Academia de Ciencias de Chile.¿Qué significa para usted que su esposa, la Dra. Cecilia Hidalgo, haya recibido el Premio Nacional de Ciencias Naturales 2006?
Lo encuentro tremendamente merecido. Cuando una persona se gana un premio por su esfuerzo, su trabajo, su dedicación y su inteligencia, todo el mundo se alegra. Y creo que este es un caso. Cecilia es una persona que tiene todo el reconocimiento para ganárselo, y siento que puede ser un ejemplo para muchas mujeres dedicadas a la ciencia.
Cuando se definían las nuevas autoridades rectoras de la Universidad de Chile, usted mencionó que esa Casa de Estudios “se encuentra en un marasmo, que ha abandonado el sitial de universidad pública, laica, participativa, democrática y primera entre pares”. ¿Hoy mantiene su opinión? ¿Por qué?
Sí, estamos exactamente igual. No vamos a mejorar el sistema de un día para otro. Yo pertenezco al Comité de Autoevaluación Institucional de la Universidad de Chile, y a excepción posiblemente de tan sólo una Facultad, todas las demás ya son segundas o terceras en el ranking nacional, y todavía se visten con las glorias de antaño. En nuestra universidad no quieren ver que les están ganando la carrera por todos lados. Tenemos que dar un golpe tremendo para promover el desarrollo de la Universidad de Chile.
¿Qué significa para usted ser miembro de la Academia?
La verdad es que no sé muy bien cuál es el rol de la Academia, nunca he visto actitudes que me hagan sentir orgulloso de esta institución hasta el momento; por lo tanto, no tengo todavía un sentimiento de pertenencia hacia ella.
La Academia Chilena de Ciencias debería tener opiniones fuertes,
válidas y bien estudiadas sobre muchos aspectos de lo que está pasando en Chile, y eso no lo veo. Me encantaría poder trabajar en un ambiente así y poder contribuir a que no sea esta especie de Torre de Marfil que yo veo ahora, de gente bastante elevada que no se quiere arriesgar a manchar su imagen. Perdimos en Chile la capacidad de decir las cosas por su nombre, hay un temor de no querer quedar mal ni con uno ni con otro y al final, no se dice nada. Nos hemos transformado en una sociedad anodina y muy inmóvil y eso se refleja en la Academia.
Por el momento tengo a la Academia absolutamente en observación.
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1 Comments:
Muy interesante lo que opina el Dr Triviño, tiene toda la razón.
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